Denunció a su hermano, lo llevó a juicio y luego se retractó
Finalizan testimoniales en el debate oral por presunto abuso intrafamiliar en Río Grande.
El proceso se está desarrollando a puertas cerradas. La denunciante de 19 años afirmó durante la instrucción haber sufrido abusos sexuales reiterados a sus 15 y 16, pero al declarar frente a los jueces negó los hechos y atribuyó la acusación a la influencia de un amigo.
El Tribunal de Juicio en lo Criminal del Distrito Judicial Norte ingresó en la recta final de un proceso de fuerte complejidad probatoria, en el que deberá resolver si los hechos denunciados ocurrieron o si, por el contrario, la acusación original fue falsa.
El Tribunal está integrado por la jueza Verónica Marchisio y los jueces Eduardo López y Juan José Varela. La defensa oficial es ejercida por la defensora Rita Marchi.
El debate se desarrolla a puertas cerradas, como es habitual en causas de índole sexual, y tiene como imputado a un hombre de apellido Gómez, de 24 años, quien llegó detenido al juicio y optó por no declarar durante la primera jornada.
De acuerdo con la acusación formulada por el fiscal mayor Martín Bramati, el enjuiciado enfrenta cargos por dos hechos de abuso sexual agravado por acceso carnal, presuntamente cometidos cuando la denunciante tenía entre 15 y 16 años. Según se expuso en audiencia, la joven habría sufrido abusos durante varios años, aunque numerosos episodios quedaron fuera de la acusación penal debido a que el imputado también era menor de edad al momento de esos hechos.
Uno de los momentos centrales del juicio se produjo en la apertura del debate, cuando se reprodujeron registros fílmicos de la etapa de instrucción en los que la joven relataba los abusos atribuidos a su hermano. Sin embargo, inmediatamente después solicitó declarar ante los jueces y se retractó de manera total.
Frente al Tribunal aseguró que los hechos nunca sucedieron y explicó que denunció influenciada por un amigo que mantenía animadversión hacia su hermano. Esa modificación sustancial del relato colocó al proceso en un escenario particularmente delicado, ya que ahora los magistrados deberán valorar cuál de las dos versiones resulta verosímil.
Durante la segunda jornada comparecieron la madre y varias hermanas de la denunciante y del acusado. Según trascendió, las propias hermanas de la joven mantuvieron una postura favorable al imputado, quedando en evidencia que su propia familia no la apoya.
El jueves último también prestaron testimonio profesionales de la Psicología que intervinieron en la causa, quienes aportaron elementos técnicos vinculados al tratamiento del caso y al abordaje del perfil de salud mental de la impulsora de la denuncia.
Otra de las testigos fue una amiga de la joven, quien habría recibido confidencias sobre los presuntos abusos. Su declaración fue seguida con atención debido a que, según trascendió, se mostró reticente al momento de revelar el contenido de las conversaciones entre ambas.
Concluida la ronda principal de testimonios, restan las últimas declaraciones previstas antes de los alegatos y la posterior deliberación. En esa instancia, los jueces deberán discernir si la verdad estuvo en la denuncia inicial formulada durante la instrucción o en la retractación expuesta cara a cara durante el juicio oral.
